Un estudio publicado en Environmental Science & Technology en 2023 contó las partículas liberadas por las tablas de cortar de plástico. La estimación es precisa: hasta 79,4 millones de microplásticos al año si usas una tabla de polipropileno. Es el primer trabajo que cuantifica sistemáticamente la exposición alimentaria de esta fuente doméstica.
El plástico es normal en la cocina. Pero los números recientes lo reclasifican de utensilio neutro a vehículo de exposición.
Cuánto liberan realmente: de 7 gramos a 50 gramos al año
El estudio de Yadav et al. (2023) probó tablas de polietileno (PE) y polipropileno (PP), los dos polímeros más comunes. Luego simularon el corte y recogieron las partículas liberadas.
El resultado: las tablas de PP liberan más masa y más partículas que las de PE. La diferencia oscila entre el 5% y el 60% en masa y entre el 14% y el 71% en número. La distribución está dominada por partículas esféricas de menos de 100 micrómetros. Son invisibles a simple vista y terminan directamente en la comida.
La exposición anual estimada para una persona es de 7,4-50,7 gramos de microplásticos de tablas de PE. Para el PP, la estimación es de unos 49,5 gramos al año. En términos de número de partículas, hablamos de 14,5-71,9 millones para el PE y 79,4 millones para el PP. Son estimaciones basadas en supuestos de uso doméstico estándar.
Los datos preliminares de toxicidad del estudio no mostraron efectos adversos sobre la viabilidad de fibroblastos de ratón expuestos durante 72 horas. Pero 72 horas no son toda una vida. Y los fibroblastos no son el intestino.
El agujero en el razonamiento: las tablas nuevas no son inmunes
Un segundo estudio, publicado en Food Additives & Contaminants en 2022 por Habib et al., comparó tablas nuevas y desgastadas. Las nuevas liberan menos partículas. Pero siguen liberando.
La mecánica es simple: el cuchillo raya la superficie plástica y cada movimiento arranca partículas. Una revisión de 2024 en Heliyon (Snekkevik et al.) confirma que el estrés mecánico durante el corte es el factor dominante de liberación. No hace falta que la tabla esté vieja. Solo hace falta cortar sobre ella.
El sentido común dice que si la superficie es lisa es segura. Los datos dicen que cada golpe de cuchillo cuenta.
Lo que sabemos sobre la salud: los primeros datos en ratones
Yadav et al. (2023) probaron microplásticos de tablas de cortar sobre células in vitro. No encontraron daños a corto plazo. Pero la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.
En 2025, Gan et al. publicaron en Environmental Science: Processes & Impacts un estudio en ratones expuestos a microplásticos de tablas de cortar. Midieron inflamación intestinal y alteraciones del microbiota. Es el primer trabajo que examina los efectos sanitarios de la exposición a esta fuente específica de microplásticos.
Los resultados sugieren que la exposición prolongada puede influir en la barrera intestinal. Nadie ha replicado aún el estudio en humanos. La causalidad no está establecida. Pero la correlación está documentada.
Tres formas de cortar sin añadir plástico al plato
Si quieres reducir la exposición, las opciones más simples son tres.
- Sustituir las tablas de plástico desgastadas. El estudio de Habib et al. (2022) muestra que el desgaste aumenta la liberación. Una tabla con cortes visibles libera más partículas que una intacta.
- Usar tablas de madera o bambú para alimentos ácidos o calientes. Estos materiales no liberan microplásticos. Y la ciencia ya las ha comparado: las tablas de madera tienen perfiles microbiológicos diferentes, pero no añaden plástico al plato.
- Evitar hundir el cuchillo en el plástico con fuerza excesiva. El estrés mecánico es el motor de la liberación. Menos presión, menos partículas.
No tienes que tirarlo todo. Solo tienes que saber que el contacto plástico-cuchillo-comida no es inerte.
La pregunta que el estudio deja abierta
Las tablas de cortar de plástico liberan cantidades medibles de microplásticos. La ciencia tiene los números. Pero aún no tiene la respuesta definitiva sobre los efectos a largo plazo en la salud humana.
Si 79 millones de partículas al año es la estimación media para una tabla de PP, ¿la normativa sobre materiales en contacto con alimentos está preparada para regular también los utensilios de cocina? Por ahora, no existe un límite específico para la liberación de microplásticos de las tablas de cortar.
La única forma de saber qué acaba en tu comida es controlar los utensilios que usas. O hacer que los controle alguien que no tenga interés en ocultarte nada.
Fuentes citadas
- Yadav H. et al., "Cutting Boards: An Overlooked Source of Microplastics in Human Food?", Environmental Science & Technology, 2023. DOI: 10.1021/acs.est.3c00924
- Habib R.Z. et al., "Plastic cutting boards as a source of microplastics in meat", Food Additives & Contaminants: Part A, 2022. DOI: 10.1080/19440049.2022.2088113
- Gan H.J. et al., "Simulated microplastic release from cutting boards and evaluation of intestinal inflammation and gut microbiota in mice", Environmental Science: Processes & Impacts, 2025.
- Snekkevik V.K. et al., "Beyond the food on your plate: Investigating sources of microplastic contamination in home kitchens", Heliyon, 2024.



